Descripción
¡El otoño ha llegado al Bosque de los Cien Acres y Winnie the Pooh no podría estar más feliz! Decidió aprovechar al máximo la temporada jugando entre un montón de hojas de colores que habían caído de los árboles. Mientras las hojas bailaban con el viento, Pooh saltaba y rodaba, riendo y divirtiéndose. “¡Mira, Tigger, qué suaves son estas hojas!” exclamó Pooh, mientras su amigo Tigger se unía a él, saltando alegremente. Juntos competían para ver quién podía hacer el montón de hojas más grande. El día estuvo lleno de risas, amistad y la belleza del otoño, lo que hizo que Pooh se diera cuenta de que la mejor parte de la temporada era estar con sus amigos.






