Descripción
El Día de la Madre partió de la estación de la ciudad un tren mágico, decorado con flores de colores y corazones brillantes. A bordo, los niños emocionados llevaron cartas y regalos a sus madres, expresando todo el amor y agradecimiento que sentían. El tren, denominado “Tren del Día de la Madre”, paraba en cada estación, donde las madres esperaban ansiosas, sorprendidas y emocionadas. A lo largo del viaje resonaron canciones de amor y cariño, mientras los pasajeros compartían historias y risas. Al llegar a su destino, los esperaba una gran fiesta de celebración, llena de abrazos, sonrisas y la certeza de que el amor maternal es el regalo más grande que se puede recibir.






