Descripción
Había una vez un T-rex llamado Rex, que soñaba con ser un gran jugador de fútbol. Un día decidió que era hora de poner en práctica su plan. Se puso una diadema y se puso sus zapatillas de colores, listo para el partido. Rex corrió hacia el campo, donde le esperaban sus amigos, los dinosaurios. Con un potente puntapié envió el balón a la portería haciendo que todos aplaudieran. La diversión estaba asegurada y Rex se dio cuenta de que, aunque era un dinosaurio enorme, podía divertirse mucho jugando al fútbol y haciendo nuevos amigos mientras practicaba su deporte favorito.






