Descripción
En pleno verano, una pequeña niña llamada Sofía decidió pasar el día en la playa con su familia. Cuando la arena caliente tocó sus pies descalzos, vio un enorme y colorido helado en el puesto más cercano. Con una sonrisa radiante, Sofía pidió un cucurucho de fresa y corrió hacia la toalla donde sus hermanos jugaban con pelotas y conchas. La brisa del mar trajo una sensación refrescante y cada cucharada de helado fue como una explosión de alegría. Mientras las olas rompían suavemente en la orilla, Sofía pensó que ese día sería recordado para siempre como el día perfecto de helado y playa.






