Descripción
El día de Halloween, la pequeña Clara decidió que quería crear el helado más aterrador de la ciudad. Con la ayuda de su gato negro, mezcló sabores de calabaza y chocolate, formando un cono que parecía sacado de una historia de terror. Para hacer aún más divertido el postre, Clara dibujó caras fantasmales y decoró el helado con pequeños trozos de caramelo que representaban calabazas. Mientras la luna llena iluminaba la noche, se sentó en su patio trasero, rodeada de murciélagos volando, y disfrutó de su delicioso y espeluznante helado de Halloween, riendo y contando historias escalofriantes con sus amigos.






