Descripción
Era un día soleado en la ciudad de Docelândia y los niños estaban emocionados por la Fiesta del Helado. En el centro de la plaza, el famoso heladero Tico preparaba sus delicias. Trajo un cono gigante con tres bolas de helado de colores: fresa, limón y chocolate, cubiertas con chispas brillantes. Los niños, con sonrisas radiantes, formaron fila deseosos de probar este sabroso manjar. "¡Mira qué divertido!" exclamó Ana, mientras sostenía su cono lleno de colores. El dulce y fresco aroma del helado llenó el aire, haciendo que todos soñaran con un verano lleno de alegría y amistad.






