Descripción
Después de una fuerte lluvia en la Sabana, Simba, el joven león, subió a la cima de una colina para admirar la belleza del arco iris que aparecía en el cielo. Quedó encantado con los colores vibrantes que se mezclaban, reflejando la esperanza y la renovación que la lluvia trajo a la tierra. Simba recordó las lecciones de su padre Mufasa sobre la importancia de la unidad y la fuerza de la naturaleza. Con sus amigos Timón y Pumba a su lado, decidió que ese arco iris sería un símbolo de nuevos comienzos y aventuras que estaban por llegar, prometiendo proteger siempre a su familia y su reino.






