Descripción
En el fondo del océano, la sirena Luna se divertía entre las olas, rodeada de conchas brillantes y peces de colores. Con una sonrisa traviesa, saltó y giró, desafiando a las corrientes marinas a unirse a ella en sus juegos. Los peces, encantados por su alegría, formaron un banco que danzaba a su alrededor, mientras las conchas reflejaban la luz del sol que penetraba las aguas. A Luna le encantaba explorar nuevos lugares, pero siempre regresaba a su cala favorita, donde la diversión nunca terminaba. “¡Juguemos un poco más!”, exclamaba haciendo burbujas que subían a la superficie, llenas de risas y alegría.






