Descripción
En el corazón de un bosque vibrante, una traviesa rana llamada Zé decidió que un día lluvioso sería la oportunidad perfecta para divertirse. Mientras las gotas de lluvia caían del cielo, Zé saltaba alegremente a los charcos de agua, creando pequeñas salpicaduras que brillaban con la luz de la mañana. Reía y cantaba, encantado por el agua que bailaba a su alrededor. Cuando la tormenta se calmó, apareció en el cielo un colorido arcoíris que reflejaba la alegría de la rana. Zé se detuvo un momento para admirar el espectáculo y se dio cuenta de que incluso los días de lluvia pueden traer belleza y diversión.






