Descripción
Un día soleado, una curiosa rana llamada Felipe decidió que era hora de emprender una aventura. Encontró un globo de colores en el campo y, sin pensarlo dos veces, saltó dentro de él. Con un ligero soplo de viento, el globo comenzó a elevarse, llevando a Felipe hacia el cielo azul. Mientras flotaba entre las nubes, vio paisajes impresionantes y amigos que nunca antes había visto. Los colores vibrantes del globo reflejaban su alegría y sintió una inmensa felicidad mientras exploraba el mundo desde arriba. “¡Qué experiencia tan increíble!” -exclamó Felipe, mientras el suave viento acariciaba su rostro.






