Descripción
Había una vez una rana llamada Tito, a quien le encantaban las fiestas. En un día soleado, Tito decidió que era hora de celebrar su cumpleaños. Se puso su colorido gorro de fiesta, cogió un globo rojo y empezó a decorar el estanque con confeti y flores. Sus amigos, los peces y las libélulas, se emocionaron al ver la preparación y pronto se unieron a él. La laguna se convirtió en un verdadero espectáculo, lleno de risas y alegría. Cuando comenzó la fiesta, Tito saltó de felicidad, bailando y celebrando con todos, recordando que la verdadera fiesta es en compañía de amigos.






