Descripción
En una noche clara y estrellada, el Zorro decidió tumbarse sobre la fresca hierba, admirando el cielo lleno de brillantes estrellas. Con los ojos muy abiertos por la curiosidad, empezó a imaginar historias sobre cada uno de ellos. “¿Y si esa estrella es una princesa perdida?”, pensó, mientras otro parecía bailar como celebrando la vida. Las constelaciones contaban secretos de la antigüedad y el Zorro soñaba con viajar entre ellas. Con cada parpadeo, un nuevo deseo surgía en su corazón. Así que, al amparo de la noche, se dejó llevar por la magia del universo, sintiéndose parte de algo mucho más grande.






