Descripción
En el lejano reino de Estrelândia, la joven princesa Lucía quedó fascinada por las estrellas. Cada noche subía a la torre más alta del castillo con su telescopio, soñando con desentrañar los misterios del universo. Con cada constelación que observaba, Lúcia se sentía más cerca de su destino, creyendo que las estrellas susurraban secretos que podían cambiar el mundo. Una noche mágica, mientras admiraba el intenso resplandor de una estrella fugaz, pidió un deseo: que su reino nunca conociera la tristeza. A partir de ese momento, Lúcia se convirtió en la guardiana de las estrellas, prometiendo llevar alegría y esperanza a todos los que la rodeaban.






