Descripción
En primavera, la pequeña Ana decidió preparar una cesta de Pascua especial para su familia. Con la ayuda de su abuela, recogió huevos de gallina y los pintó de colores vibrantes como azul, amarillo y rosa, mientras florecían coloridas flores por todas partes. La abuela contaba historias sobre la tradición de Pascua y Ana se imaginaba conejitos saltando entre las flores. Cuando la canasta estuvo lista, Ana la colocó en el centro del jardín, esperando que el Conejito de Pascua la encontrara. La alegría y la anticipación llenaron su corazón, mientras el sol brillaba y la primavera florecía a su alrededor.






