Descripción
En pleno invierno, Pikachu se despertó con la nieve cubriendo todo el paisaje. Miró por la ventana y vio copos de nieve bailando en el aire, creando un espectáculo mágico. Emocionado, Pikachu salió a jugar y pronto empezó a hacer un muñeco de nieve, moldeándolo con mimo. Con una sonrisa en el rostro, le puso un pañuelo rojo y un divertido gorro al muñeco, que parecía tan feliz como él. Mientras la nieve caía suavemente, Pikachu saltó y corrió, formando angelitos en la nieve. Esa mañana estuvo llena de risas y alegría, convirtiéndose en un día inolvidable para el pequeño Pokémon.






