Descripción
Peppa Pig y su familia decidieron pasar un día soleado en la playa. Una vez allí, Peppa se emocionó al ver la inmensidad de arena y el mar azul. Con su cubo y su pala, comenzó a construir un castillo de arena, mientras su hermano George recogía conchas de colores. Mamá y papá Pig se relajaron bajo una sombrilla, viendo cómo se divertían los pequeños. Juntos decoraron el castillo con las conchas que había encontrado George. Fue un día lleno de risas, juegos y, por supuesto, una rica paleta para refrescarse. Al final, Peppa miró el castillo y sonrió sintiéndose muy feliz.






