Descripción
La mañana de Pascua, la pequeña Sofía se despertó con una sonrisa radiante, sabiendo que entre las nubes se escondían huevos de colores. Con un brillo en los ojos, decidió que iba a volar hacia las nubes para encontrarlos. Usando su imaginación, transformó un simple paraguas en una máquina mágica que la llevaría a las alturas. Mientras flotaba entre las nubes esponjosas, Sofía vio huevos de todos los colores, bailando bajo el sol radiante. Mientras recogía cada huevo, se dio cuenta de que la verdadera magia de la Pascua era la alegría de compartir momentos especiales con amigos y familiares, aunque estuvieran lejos. Entonces, con el corazón lleno de felicidad, descendió de nuevo a la tierra, dispuesta a celebrar la Pascua con todos.






