Descripción
La mañana de Pascua, los niños se despertaron emocionados para buscar huevos de colores escondidos en el jardín. Con cestas en mano, corrieron sobre la hierba verde, riendo y gritando de alegría ante cada huevo que encontraban. La pequeña Ana, luciendo su vestido de flores, descubrió un huevo especial con dibujos de conejitos y flores. "¡Mira, encontré un huevo mágico!" exclamó, haciendo que sus amigos se reunieran a su alrededor. Mientras brillaba el sol y las mariposas bailaban en el aire, todos se sentaron en el césped para pintar huevos y compartir dulces, celebrando la amistad y la alegría de la Pascua.






