Descripción
Había una vez una gallina llamada Cláudia, que vivía en una pequeña granja llena de flores de colores. Al acercarse la Semana Santa, Cláudia decidió hacer algo especial y comenzó a preparar una hermosa sorpresa para todos. Puso sus huevos en un nido acogedor y comenzó a pintarlos con colores vibrantes. Con cada pincelada, cantaba alegremente, contagiando felicidad por toda la finca. El día de Pascua, niños y adultos se reunieron para buscar los huevos de colores que Cláudia había escondido. Todos quedaron encantados con la belleza de las creaciones de la gallina y celebraron juntos la alegría de la Pascua, llenos de amor y amistad.






