Descripción
En Nochebuena, la pequeña Ana decidió sorprender a su familia con huevos de Pascua decorados. Con pinturas coloridas y pinceles en la mano, comenzó a crear patrones increíbles: zigzags vibrantes, lunares divertidos y flores delicadas. Cada huevo se convirtió en una obra de arte única, reflejando la personalidad de Ana. Mientras pintaba, imaginaba la alegría de sus hermanos cuando encontraron los huevos escondidos en el jardín. Cayó la noche y, con una sonrisa en el rostro, Ana dispuso los huevos en un hermoso arreglo, esperando con ansias la mañana de Pascua y las risas que vendrían.






