Descripción
Llegó Semana Santa y los niños de la ciudad se entusiasmaron con la búsqueda de huevos de chocolate. María, una pequeña curiosa, decidió que este año encontraría el huevo más grande de todos. Con su canasta en mano, exploró cada rincón del parque, observando los destellos del papel de regalo de colores. Al encontrar un huevo gigante escondido detrás de un árbol, sus ojos brillaron de alegría. Pero cuando lo abrió, descubrió no sólo chocolate, sino también una nota que la invitaba a una sorpresa especial: un picnic con sus amigos, donde todos podrían compartir sus delicias de Pascua y celebrar la amistad.






