Descripción
Era un día soleado y la familia Weasley se estaba reuniendo para celebrar el cumpleaños de Ron. La casa estaba decorada con globos de colores y una mesa llena de deliciosa comida preparada por la Sra. Weasley. Todos estaban emocionados, riendo y compartiendo historias, mientras Harry y Hermione ayudaban a organizar los juegos. Fred y George, siempre a la altura de sus travesuras, prepararon algunas sorpresas divertidas que hicieron reír a todos. En el momento álgido de la fiesta, Ron recibió un regalo especial de Harry, un nuevo juego de Quidditch, que hizo que sus ojos brillaran de felicidad. La magia de la amistad estaba en el aire y ese día se convertiría en un recuerdo inolvidable para todos.






