Descripción
Se acercaba la Navidad y Clara estaba ilusionada por decorar la casa. Decidió hacer una corona navideña para la puerta, usando ramitas de acebo y frutos rojos que encontró en el jardín. Con cuidado, juntó cada elemento, creando una pieza única y llena de amor. Mientras trabajaba, Clara recordaba las fiestas familiares, las risas y las historias contadas alrededor de la mesa. Cuando terminó, colgó la corona en la puerta y retrocedió para admirar su trabajo. El espíritu navideño invadió su hogar y Clara supo que sería una Navidad inolvidable, llena de magia y unión.






