Descripción
En un pueblo encantado, la Navidad se acercaba y los colores vibrantes de las decoraciones se apoderaban de las calles. Los niños emocionados se reunieron para dibujar formas geométricas en grandes hojas de papel, inspirados en las luces y decoraciones que adornaban cada rincón. Entre risas y juegos, un grupo decidió crear un enorme mural colectivo, donde cada uno aportaría sus propias creaciones coloridas. A medida que el cielo se oscureció, las estrellas comenzaron a brillar, reflejando la magia de la Navidad. La unidad y la creatividad transformaron el pueblo en un verdadero espectáculo de colores y formas, celebrando la amistad y la alegría durante este momento especial.






