Descripción
En el corazón del pequeño pueblo de Vila Doce, la magia de la Navidad estaba en el aire. Los niños se reunieron en la casa de la abuela Ana, famosa por sus deliciosas galletas navideñas. Con la mesa llena de harina, azúcar y especias, se divirtieron moldeando estrellas, árboles y muñecos de jengibre. Mientras el dulce aroma invadía la casa, Ana contaba historias sobre el verdadero espíritu navideño. “El secreto está en compartir y amar”, dijo, mientras los niños decoraban las galletas con glaseado de colores y chispas brillantes. Al final de la tarde, toda la ciudad se reunió para degustar las delicias y celebrar la amistad y unidad que trae la Navidad.






