Descripción
Había una vez una fresa llamada Simple, que vivía en un hermoso jardín lleno de frutas y flores. Simple era diferente de otras fresas, ya que siempre tenía una sonrisa en el rostro y le encantaba hacer amigos. Un día decidió organizar una fiesta para presentar a sus amigos del jardín. Con ayuda de sus hojas verdes preparó un delicioso jugo de fresa e invitó a todos: manzanas, naranjas y hasta uvas. Cuando comenzó la fiesta, todos bailaron y se divirtieron mucho, y Simples se dio cuenta de que la verdadera felicidad estaba en compartir momentos especiales con amigos. Desde entonces, la fresa Simple no ha dejado de repartir alegría allá donde va.






