Descripción
En un pequeño pueblo había una fresa mágica que crecía en un jardín encantado. Era tan grande y rojo que parecía un corazón palpitante, atrayendo a todos los amantes de la región. Dijeron que quien comiera esta fresa encontraría el amor verdadero. Una vez, una joven llamada Clara decidió coger una fresa y, al morderla, sintió una ola de amor y alegría que la envolvió. En ese momento conoció a Lucas, un artista que también quedó encantado con la belleza de las fresas. Juntos descubrieron que el amor no estaba solo en la fresa, sino en cada momento que compartían, creando una historia que sería contada por generaciones.






