Descripción
Era la noche de Halloween y un monstruo travieso, de grandes ojos brillantes y sonrisa contagiosa, decidió salir a jugar entre las hojas caídas. Mientras bailaba alegremente, contagiaba risas y alegría allá donde iba, haciendo que los niños se unieran a él en una divertida fiesta de Halloween. Las coloridas hojas se arremolinaban a su alrededor, creando un espectáculo mágico bajo la luz de la luna. Al monstruo le encantaba esta época del año, porque podía ser él mismo, sin miedo a ser juzgado. Juntos crearon recuerdos inolvidables, celebrando la amistad y la diversión que trae Halloween.






