Descripción
En lo profundo del bosque, donde la luz de la luna apenas podía penetrar, acechaba un monstruo de las sombras. Con una sonrisa juguetona, se escondió detrás de un árbol antiguo, observando a los niños jugar despreocupadamente cerca. Pero a medida que avanzaba la noche, el ambiente cambió; Los susurros del viento trajeron ecos de risas mezclados con un ligero escalofrío de miedo. El monstruo, aunque travieso, sabía que su presencia podía convertir la alegría en terror. Cuando el reloj marcó la medianoche, decidió que era hora de jugar y las sombras comenzaron a bailar a su alrededor, creando un espectáculo que los jóvenes nunca olvidarían.






