Descripción
En un viaje mágico, Clara encontró un mandala de viaje que la transportó a lugares increíbles alrededor del mundo. Cada símbolo del mandala representaba un destino, como las pirámides de Egipto, la Torre Eiffel y las playas de Brasil. Mientras coloreaba cada parte, Clara sintió la emoción de viajar sin moverse de su lugar, imaginándose explorando nuevas culturas y haciendo amigos en cada rincón. Con cada trazo de lápiz, no solo le dio vida al mandala, sino que también alimentó su deseo de aventura, soñando con el día en que realmente pudiera visitar todos esos lugares fascinantes.






