Descripción
Había una vez una manzana llamada Mel que usaba unas gafas divertidas y siempre tenía una sonrisa radiante. Un día soleado, Mel decidió organizar un picnic en el parque con sus amigas, las verduras del huerto. Con un hermoso lazo en la parte superior de su cabeza, arregló una toalla de colores y preparó una canasta llena de delicias. Mientras todos se reunían, Mel contaba chistes divertidos, haciendo reír a todos. El picnic fue un éxito y Mel se dio cuenta de que con una sonrisa y un poco de diversión, podía convertir cualquier día normal en una gran celebración. Así, la feliz manzana se ganó el corazón de todos los que la rodeaban.






