Descripción
Una noche de Halloween, Luigi decidió disfrazarse de fantasma para asustar a sus amigos y divertirse. Vestido con una sábana blanca y una sonrisa traviesa, exploró el castillo encantado donde Mario y sus amigos se preparaban para la fiesta. Al entrar a la habitación, Luigi comenzó a hacer ruidos graciosos y a flotar de un lado a otro, haciendo que todos rieran en lugar de asustarse. Mario al ver la escena no pudo evitar unirse a la diversión, y pronto todos estaban bailando y divirtiéndose, convirtiendo la noche de terror en una gran fiesta de Halloween.






