Descripción
En pleno invierno, Lego City se transforma en un auténtico paraíso nevado. Las coloridas casas de ladrillo están cubiertas de nieve y las figuras de Lego se reúnen para construir muñecos de nieve y deslizarse por las pistas en trineos. Mientras tanto, en la plaza central crepita una gran hoguera, donde todos se calientan y comparten historias sobre aventuras pasadas. El espíritu festivo impregna el aire y la alegría es contagiosa, con risas y canciones que resuenan entre los pinos cubiertos de escarcha. Es un invierno mágico que une a los amigos y crea recuerdos inolvidables.






