Descripción
En una hermosa sabana africana, un león llamado Leo decidió que quería divertirse. Un día, mientras caminaba bajo el sol, vio un grupo de coloridas mariposas bailando en el aire. Curioso y encantado, Leo empezó a jugar con ellos, saltando y girando, intentando atraparlos con sus grandes zarpas. Las mariposas, a su vez, parecían divertirse también, volando en círculos a su alrededor y burlándose de él. Esta interacción trajo una alegría inesperada al león, quien se dio cuenta de que, aunque era el rey de la selva, había belleza y diversión en las pequeñas cosas de la vida, como las mariposas que alegraban su día.






