Descripción
En el soleado parque, Gojo y sus alumnos decidieron hacer un divertido picnic para relajarse después de una intensa semana de entrenamientos y batallas. Con un mantel a cuadros extendido sobre el césped, trajeron una variedad de deliciosos snacks, entre ellos sándwiches, fruta fresca y hasta dulces típicos de la cultura japonesa. Mientras Nobara intentaba equilibrar un trozo de sandía sobre su cabeza, Megumi se reía y se divertía con las payasadas de sus amigas. Gojo, siempre juguetón, se propuso tomar varias fotografías, capturando momentos de alegría y amistad. La energía del lugar era contagiosa y, por un día, se dejaron de lado las preocupaciones sobre maldiciones y batallas, permitiendo que todos disfrutaran juntos de la simplicidad y la ternura de la vida.






