Descripción
El domingo de Pascua, la luz del sol brillaba intensamente sobre la ciudad mientras los seguidores de Jesús se reunían alrededor de la tumba. De repente, una luz radiante emanó del interior de la piedra y, para sorpresa de todos, Jesús emergió rodeado de ángeles celebrando su resurrección. La alegría y la esperanza llenaron los corazones de los presentes, que no podían creer lo que veían. "¡Él vive!" -exclamó María Magdalena, con lágrimas de felicidad corriendo por su rostro. La resurrección de Jesús trajo nueva vida y un mensaje de amor y redención que se extendió por toda la humanidad, transformando el mundo para siempre.






