Descripción
Jesús y los Doce Discípulos estaban reunidos en una colina soleada, compartiendo historias y enseñanzas sobre el amor y la compasión. Cada discípulo, con su propia personalidad única, escuchó atentamente mientras Jesús hablaba sobre la importancia de la amistad y la unidad. Pedro, siempre impetuoso, hacía preguntas que desafiaban la sabiduría del maestro, mientras Juan, el más sensible, reflexionaba sobre las palabras de Jesús con mirada soñadora. Juntos rieron, aprendieron y fortalecieron los lazos que los unían, listos para difundir el mensaje de esperanza y fe por todo el mundo. Fue un momento de pura armonía, donde la diversidad se convirtió en fuerza y amistad, un verdadero regalo divino.






