Descripción
En un pequeño pueblo, los habitantes se preparaban para la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. Los niños corrían por las calles, adornando las casas con flores y faroles, mientras los adultos se reunían para planificar la celebración. Todos estaban emocionados, pues sabían que la fiesta era una oportunidad para renovar la fe y la unidad entre ellos. La noche de la celebración, se encendió una gran hoguera que iluminó los rostros sonrientes y radiantes de esperanza. Mientras cantaban himnos, una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, rodeada de llamas y espinas, brillaba majestuosa sobre el altar, simbolizando el amor y el sacrificio. Con cada repique de campanas, el corazón del pueblo latía al unísono, fortaleciendo los lazos de amistad y devoción entre los vecinos.






