Descripción
En una tarde soleada, Jesús llegó a una ciudad de Samaria y se detuvo cerca de un pozo para descansar. Mientras tanto, una mujer samaritana se acercó a buscar agua. Para su sorpresa, Jesús comenzó a hablar, rompiendo barreras culturales y sociales. Habló del agua viva que saciaría su sed para siempre, revelando una profunda comprensión de su vida y sus deseos. La mujer, conmovida por la compasión y la sabiduría de Jesús, encontró el valor para compartir su historia. Este encuentro transformador no sólo cambió su vida, sino que también trajo esperanza y redención a toda su comunidad.






