Descripción
En pleno invierno, el pequeño pueblo de Nevebranca se prepara para su tradicional fiesta de invierno. Las calles están iluminadas con linternas de colores y música alegre resuena en el aire mientras los residentes se reúnen alrededor de una imponente hoguera. Los niños, vestidos con ropas abrigadas y vibrantes, bailan y ríen, mientras los adultos comparten historias y delicias típicas de la temporada, como el quentão y el pan de maíz. Con cada chasquido de la leña ardiendo, se lanza un deseo al cielo estrellado, celebrando tradiciones que calientan los corazones y fortalecen los lazos comunitarios, trayendo esperanza y alegría a todos.






