Descripción
En pleno invierno, un grupo de niños se reunió en el parque cubierto de nieve para construir el fuerte de nieve más grande que jamás haya existido. Vestidos con abrigos coloridos y bufandas abrigadas, reían y saltaban mientras moldeaban bloques de nieve con las manos. Con cada nueva capa, la emoción crecía y comenzaron a surgir ideas para una pelea de bolas de nieve. “¡Vamos a protegernos con muros altos!”, exclamaba Ana, mientras su amigo Lucas buscaba más nieve. Las horas pasaron volando, y cuando el sol comenzó a ponerse, el fuerte estaba listo, reflejando la alegría y la amistad que sólo el invierno puede traer.






