Descripción
Después de una larga batalla, Hulk decidió que necesitaba descansar y encontró refugio en una tranquila granja. Allí empezó a trabajar duro, plantando hortalizas y cuidando animales, mostrando su lado más amable y trabajador. Con sus enormes manos verdes cavaba la tierra y sembraba semillas, mientras los animales lo observaban con curiosidad. Los días pasaron y, con cada cosecha, Hulk se sentía más en paz, aprendiendo la importancia de la paciencia y el cuidado de la naturaleza. Esta nueva vida en la granja trajo un equilibrio que nunca antes había conocido.






