Descripción
Una mañana soleada, Hulk decidió que era hora de cuidar el planeta. Con una sonrisa en el rostro, se aventuró en un frondoso bosque, donde comenzó a plantar árboles con sus enormes manos verdes. Cada árbol que plantó fue un paso hacia un mundo más saludable. Mientras trabajaba, recordó cómo la naturaleza siempre le había dado la bienvenida y ahora era su turno de retribuir. Con cada semilla que germinaba, Hulk sentía que se conectaba más con la tierra y ayudaba a crear un futuro más verde y prometedor para todos.






