Descripción
En un día soleado, Hulk decidió que era hora de explorar un nuevo talento: la música. Siempre ha sido conocido por su increíble fuerza, pero ahora quería mostrarle al mundo su lado más suave. Con una guitarra en sus manos, Hulk subió al escenario de un festival de música, rodeado de fanáticos emocionados que gritaban su nombre. Cuando empezó a tocar acordes sencillos, la multitud guardó silencio, fascinada por la transformación del gigante verde. La música resonó en el aire y Hulk se dio cuenta de que, al igual que en sus batallas, podía ganarse corazones con su arte. La energía del público era contagiosa y, al final, todos estaban juntos, cantando y bailando, celebrando la nueva pasión de Hulk por la música.






