Descripción
En pleno verano, Spider-Man decidió tomarse un merecido descanso después de tantas batallas en Nueva York. Encontró un lugar ideal junto a la piscina donde poder relajarse bajo el sol radiante, sosteniendo a su lado una bebida refrescante y una colorida pelota de playa. Mientras los demás se divertían jugando voleibol y nadando, él pensó en lo bueno que sería tener un tiempo para sí mismo, lejos de las redes y los villanos. Pero incluso en los momentos de ocio, su instinto heroico no le abandonaba, y siempre estaba alerta ante cualquier señal de peligro que pudiera perturbar la paz de aquel día soleado.






