Descripción
En un día soleado en Nueva York, Spider-Man decide visitar el parque para encontrarse con sus jóvenes fans. Mientras camina, se encuentra con un niño vestido como él, con una máscara roja y una sonrisa radiante. El pequeño fan intenta colorear un dibujo de Spider-Man, pero los colores están todos mezclados. El héroe se acerca y, con una sonrisa, ofrece ayuda. Juntos transforman el dibujo en una verdadera obra de arte. El pequeño, encantado, le pregunta a Spider-Man si puede ser su amigo. El héroe, conmovido por la sinceridad del niño, responde que la amistad es la verdadera fuerza que une a los héroes, y que siempre estará ahí para inspirarlo.






