Descripción
La noche de Halloween, un pequeño pueblo estaba envuelto en un velo de misterio e inquietante. En el centro de la plaza, una calabaza gigante, conocida como la Calabaza Encantada, cobró vida y empezó a soltar unas risas aterradoras. Con una cara espeluznante tallada en su caparazón naranja, atraía a los niños curiosos que pasaban. Mientras los murciélagos volaban a su alrededor, la calabaza contaba historias de fantasmas y monstruos, dejando a todos los presentes encantados y aterrorizados al mismo tiempo. Con cada cuento, los niños se acercaron más, fascinados por la magia de Halloween y el coraje de enfrentar lo desconocido.






