Descripción
Había una vez un girasol llamado Solzinho, que vivía en un hermoso campo verde bajo un cielo azul. Le encantaba girar la cabeza para seguir el sol durante todo el día y siempre tenía una sonrisa radiante en su rostro. Solzinho era el mejor amigo de todos los insectos y pájaros del campo, que venían a visitarlo para disfrutar de su sombra y contar historias. Un día, apareció una nube triste y empezó a llorar, oscureciendo el cielo. Solzinho decidió hacer algo especial: empezó a bailar y cantar, haciendo feliz a la nube. Con el tiempo, la nube sonrió y volvió a convertirse en un día soleado, gracias a la bondad del girasol.






