Descripción
En el corazón de un jardín mágico, un girasol alto y radiante se destacaba entre una variedad de frutas coloridas como jugosas fresas y naranjas brillantes. Siempre soñó con ser más que una simple flor, queriendo ser el guardián de los frutos, protegiéndolos del calor del sol y de la lluvia. Un día, al amanecer, escuchó un susurro proveniente de un naranjo que estaba preocupado por su cosecha. Con su fuerza y determinación, el girasol decidió unir todos los frutos, creando una hermosa alianza. Juntos aprendieron a cuidarse unos a otros, formando un hogar vibrante y lleno de vida, donde cada persona contribuía a la belleza del jardín.






