Descripción
En pleno verano, la pequeña Ana decidió dar un paseo por el parque con su helado de fresa favorito. Mientras caminaba, se encontró con un hermoso campo lleno de coloridas flores y mariposas bailando a su alrededor. Encantada, Ana comenzó a explorar el lugar, saboreando cada cucharada de su helado. Las mariposas parecían querer jugar con ella, volando de flor en flor. Entonces Ana tuvo una idea divertida: empezó a dibujar el helado rodeado de flores y mariposas, queriendo capturar ese momento mágico. Con una sonrisa en su rostro, supo que ese día sería recordado para siempre.






